Velar por la uniformidad, coherencia y racionalidad en la organización, funcionamiento y operación de la Oficina
considerando las particularidades de cada una de sus dependencias administrativas; así como ejercer la rectoría del
sistema contable de la Administración Pública Nacional que permita valorar, procesar y expandir los hechos económicos
financieros que afecten o puedan afectar el patrimonio de la República y de sus entes descentralizados.